En una entrevista concedida a LA GACETA el especialista en comercio exterior Fernando Martino, integrante de la directiva de la Cámara de Comercio Exterior de Tucumán, explicó el alcance y la influencia que tiene la ampliación de las Licencias no Automáticas dispuestas por el gobierno de Cristina Fernández. "Los países hispano parlantes de América no pueden prescindir de la importación porque no tienen una capacidad industrial que permita suministrar una serie de productos que llegan necesariamente desde el exterior. Por tal motivo, somos un país que aplica gravámenes a todo artículo que ingresa en el territorio nacional. Esto es una política arancelaria. Sin embargo, debido al grado de industrialización de Argentina, que cuenta con una importante industria semipesada, el gobierno tiene la necesidad de aplicar medidas que protejan su macroeconomía", explicó. Es decir, que como en Argentina se produce una serie de artículos y partes de artículos que también llegan desde el exterior, el gobierno toma este tipo de decisiones (Licencias no Automáticas) para equilibrar el ingreso de mercancía importada de acuerdo con los índices de producción manejados por la industria nacional. En este punto es precisó tener en cuenta que en la década del '90 la Argentina se volcó a la importación masiva de todo tipo de productos, provocando así un profundo daño en la industria nacional que no podía competir con la oferta que llegaba desde el exterior. "Las Licencias no Automáticas son una forma de amortiguar y en algunos casos prohibir el ingreso de mercancías a un país de acuerdo con las condiciones en las que se encuentra su macroeconomía. Es decir, que el Estado interviene y analiza cual es el momento adecuado para permitir el ingreso de un producto en el mercado de su país. Esta decisión se toma teniendo en cuenta el volumen de producción de un país. Por tal motivo, cuando la producción interna no cubre la demanda el gobierno opta por permitir el ingreso de productos importados para satisfacer las necesidades del mercado", continuó Martino. "En definitiva este tipo de medidas son positivas para la industria de un país porque un Estado que no protege su propia producción esta afectando el funcionamiento de su economía. Sin embargo, hay tres aspectos negativos 1) la restricción a las importaciones genera el aumento de precios; 2) en algunos casos esta restricción puede generar un desabastecimiento y 3) la extensión prolongada de este tipo de medidas produce un retraso tecnológico en el país que las aplica", concluyó. En definitiva, el especialista indicó que la medida es positiva, pero que debe ser aplicada con recaudo.